0

Los niños y las mascotas

Mascotas perro cachorros pollitos

Diferentes mascotas

Recuerdo que durante mi infancia tuve varias mascotas diferentes. Primero llegaron los pececitos naranjas de agua fría que con tanto esmero cuidaban mis padres. Después llegarían las famosas tortuguitas de Florida, periquitos y otras psitácidas, una coneja, hámsters y la estrella de las mascotas para los niños, el perro. También tuvimos un hurón, cuando aún no se habían hecho mascotas populares y una paloma que llegó enferma y estuvo con nosotros hasta su completa recuperación. Y con ellas llegaron multitud de aprendizajes maravillosos, como la responsabilidad, el cuidado de otros, la protección, la amistad, pero también el duelo.

Las mascotas nos regalan multitud de aprendizajes maravillosos, como la responsabilidad, el cuidado de otros, la protección, la amistad, pero también el duelo

Los pececitos llegaron a tener una larga vida de cerca de 2 años, en una mísera pecera redonda. Pobrecitos, cada vez que lo recuerdo… pero entonces no sabía lo que sé ahora ni en las tiendas te informaban como lo hacen ahora. Nosotros colaborábamos en su cuidado dándoles las escamas bajo la atenta vigilancia de mis padres para que no volcásemos el bote entero.

 

Con las tortugas asumimos algo más de responsabilidad. Ya cambiábamos nosotros el agua, les dábamos las gambitas y colocábamos el bloque de calcio para cuidar de su caparazón. Pero la mayor de las responsabilidades llegó con la adopción de nuestro primer perro. Un precioso collie que había sido abandonado y encontraron vagabundeando cerca de un vertedero. Recuerdo perfectamente cuando mi vecina, el día de mi undécimo cumpleaños llamó a la puerta para decirnos que en el veterinario le dijeron que estaban buscando casa para un perro… y por supuesto, se quedó. Era un macho joven, de unos 2 o 3 años que se convirtió en mi gran compañero. Con él sí que aprendí lo que eran las responsabilidades, lo que era cuidar el uno del otro. Las preocupaciones cuando sufrió un accidente por un atropello, a cuidar de otro ser y, años más tarde, me enseñó lo que era el duelo cuando su viejo corazoncito se agotó tras más de 12 años juntos. Hace ya más de 10 años que se fue y aún se me empañan los ojos al recordarle.

 

Ha habido muchas mascotas en mi vida, y ahora que yo soy la adulta, Ratoncito y pequeño Elefante tienen las suyas, bueno, las nuestras, porque son miembros más de la familia y están antes que que ellos llegasen. Hasta hace unos meses teníamos una lora y dos perros, pero en marzo nuestro Roto (un labrador de casi 14 años, los habría cumplido en mayo) se fue al cielo, como le hemos explicado a pequeño Elefante y fue asombroso lo fácil que fue para él asimilar que ya no le vería más. Hay muchas formas de explicar la muerte, pero eso es lo que se nos ocurrió.

 

Y en ocasiones también nos permiten aprender sobre la reproducción y sus diferentes modos. Explicar que los perros, los gatos y los demás mamíferos nacemos del cuerpo de nuestra mamá y nos alimentamos de leche o que las aves nacen de huevo. Sin olvidarnos de los modestos gusanitos de seda, que en un tiempo muy breve nos permiten ver el ciclo de vida completo, desde el huevo, cómo eclosiona, cómo van creciendo y mudan hasta hacer el capullo y emerger como mariposas al terminar su metamorfosis.

 

Y tú  ¿Tienes o has tenido mascotas? ¿Recuerdas todo lo que aprendiste con ellas? ¿Tienen mascotas tus peques?

Estoy deseando leer tus comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *